9/29/2013

Tengo el tiempo de vivir

Tantas cosas sobre las que podría escribir. Tantos deseos de escribir y tan pocas ganas de abordar un tema concreto, una experiencia, una opinión. Me duele el cuerpo, no sé si son los músculos o los huesos. Sangro mucho. Me digo que es normal, que es la luna. Todo puede estar bien. Por momentos todo está muy bien, la vida me da regalos y señales. Luego me desvío un poco. Me trazo caminos, uno y otro. La complejidad me abruma. Encuentro refugios. Suceden encuentros mágicos. 

Por días  leo las mentes de la gente y lo único que quiero es esconderme. La soledad me devuelve la paz y la alegría. Mi deuda con mi cuerpo es cada vez mayor, me digo que debo hacer ejercicio, pero después de nadar llego tan cansada que no vuelvo a hacerlo sino hasta dentro de dos o tres semanas. Salir a nadar es ver gente, un precio demasiado alto.Todo en mi vida va muy lento en los niveles superficiales, pero las capas tectónicas de mi vida se mueven agitadamente, suceden grandes cambios en el telón de fondo. Me reconcilio con la cocina. Empiezo a prepararme nuevamente el alimento. 

En los únicos momentos en los que no me siento rara es cuando estoy sola, entonces algo florece dentro mío y salen cosas, ideas. Me dan extraños ataques de sueño. Después, cuando ya he comprado algo para quitarme el sueño, no me da sueño, me conecto y me desconecto. La buena noticia es que ahora me conecto, antes estaba desconectada todo el tiempo. La discontinuidad y los cambios bruscos en la electricidad en este barrio afectan mi casa y me afectan a mí. Vuelvo a mi música. La obstrucción energética cede. Veo de pronto un montón de luz. Veo de pronto mucha belleza. A veces estoy llena de energía y otras veces estoy exhausta. Estoy viviendo, tengo el tiempo de vivir.

2 comentarios:

  1. la energía que aplicas en ese tiempo de vivir va y viene, parece una ley. será bailar al vaivén de la vida.

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  2. Ayer fui a la biblioteca a buscar cartas literarias, en una pausa me dió por buscar tu libro, estaba prestado. También estaba prestado en otra biblioteca. Siempre que voy está prestado. Aunque no voy tantas veces como quisiera. Estoy intrigado con tu libro. Estoy intrigado con tu cabello. Estoy intrigado con tu forma de ver la vida, con la persistencia de escribir mucho más de lo que otros lo hacemos (que en tu opinión seguramente es muy poco).
    Gastaremos más tiempo si lo tenemos libre, hay que caminar, no siempre nadar. La gente. La gente es horrible. Pero qué mas da, todos sufren mucho, todos tienen un dilema que ni siquiera pueden expresar con orden, que ni siquiera logran formular. ¿Cuántos de nuestros amigos más cercanos, familiares, son capaces de observarse con claridad, de ponderar sus apreciaciones de sí mismos?
    Insisto: sigue escribiendo.

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