Cuentos al borde de la locura
5/30/2012
Die grosse Stille-documental de Philip Gröning.
5/29/2012
5/17/2012
La brevedad
"Escribir para los críticos tiene tanto sentido como darle a oler flores a una persona resfriada"
Anton Chejov
5/12/2012
5/10/2012
5/02/2012
The vietnamese blender
After a week
in Vietnam I was getting ready for what I believed would
be one of the best places of my trip: Ha Long Bay. That night I was to stay at
Cat Ba Island and the next day I would leave to Ha Long. I had a whole
afternoon there, so I went out for a walk along the pier, at the sea there were
dozens of rudimentary boats inhabited by families of amphibian-men, perfectly used
to sea life. Dogs hanged around on the decks of the floating houses. While
outside the sun went down, inside those boats and houses people were engaged in
their everyday activities, some looked after the fish farming nets, others
bought or sold items to trader women in boats.4/27/2012
4/25/2012
4/08/2012
4/04/2012
Negra
3/25/2012
El jinete extraviado

H conducía en silencio y yo miraba los nubarrones negros en la lejanía. De pronto vimos una mujer bajo un árbol, una aparición sin duda extraña en medio del agua.
_Para dónde va sumercé- preguntó H-. ¿Va para el pueblo?
_Voy pa’ el pueblo.
Se subió al carro. La observé para asegurarme de que no pareciera alguien peligroso. No lo parecía. Vestía una chaqueta blanca acolchada. Hicimos un par de comentarios sobre la lluvia y continuamos en silencio.
_Quedaron de pasar en una moto, pero nada que llegaban.
_¿Y no los llamó?
_No
_¿No tiene celular?
_Si, pero no tengo minutos. Menos mal pasaron ustedes.
A lo lejos la tormenta arreciaba, H siguió conduciendo en silencio y yo mirando el paisaje mientras las últimas palabras se desvanecían en la niebla. Luego de varios minutos en silencio, vimos unos jinetes en el camino.
_Un jinete se extravió-dijo la mujer-lo estaban buscando.
_¿Hubo cabalgata? –preguntó H-.
_Sí. Y un jinete se extravió, estaban preguntando en la vereda si alguien lo había visto.
_Seguro cogió por otro camino.
_Está perdido.
Silencio.
_Que feo es perderse-dije.
_ Yo una vez me perdí en Bogotá-dijo la mujer-.
_¿Y eso?- preguntó H- .
_Me mandaron a cuidar un viejito y yo me fui con mi niña. Un día que salió el sol me dijeron: Saque al viejito para que se caliente que está frío. El viejito era sordo y ciego. Viejito, bien mayor. Ese día dejé a la niña en la casa y salí con él. Me acordé de que tenía que comprar algo y como estaba cerca le dije: espéreme ahí, no se vaya a mover, quédese quieto ahí que yo ya vengo. Lo dejé parado en la esquina y me fui. Cuando quise regresar me perdí, después de un rato empezó a llover, yo buscaba y buscaba pero no lograba ubicarme. Pasaron horas, yo pensaba en el pobre viejito y en mi bebé de apenas dos años y medio allá sola en la casa. Empezó a llover cada vez más fuerte, cayó un aguacero y yo no hallaba el lugar, la señora llamó a la policía porque pensaba que yo quien sabe a dónde me había llevado al viejito. Hasta que al fin salí a la caracas y me ubiqué, busqué al viejito donde lo había dejado y ahí estaba, debajo de un poste, quieto y empapado el viejito. Había esperado todo ese tiempo. Pobrecito. Nos fuimos a la casa y que alegría que sentí cuando vi a mi niña.
Llegamos a la entrada del pueblo, déjenme aquí-dijo la mujer-.
_Que buena historia- dijo H-.
_Gracias-dijo ella mientras se bajaba-que mi Dios los lleve con gracia.
_¿Que habrá pasado con el jinete extraviado?- le dije a H-.
3/10/2012
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