9/14/2010

sin título




1 comentario:

  1. Estabamos perplejos, mi padre y yo, algunas de las fechas en las calles apuntaban en un sentido y, contrario al destino, caminamos a la medida de mis pequeños piernas (de esos días) pero avanzamos hasta encontrarnos perdidos. Mi padre, quien un día confensó sentirse de verdad asustado, dijo para despistar los ánimos: ¿que te parece el lugar que encontré para ver los pajaros pasar?

    ResponderEliminar

Escribe tu comentario