1/18/2012

Un europeo en América

Tengo que ponerme en los zapatos de un europeo en América antes de que llegara Colón y contar todo lo que veía y lo que pasaba a su alrededor... Se vuelve muy divertido sobre todo porque no logro deshacerme de mi lenguaje y evitar el trágico y absurdo sentido del humor post moderno que hace que el escrito no sea tomado en serio y se convierta un poco en una comedia. No me importa, mejor que la gente se ría. Arrancarle sonrisas al lector es bueno. El problema es que a medida que avanzo, el personaje va siendo cada vez más yo y menos él y por más que trato de encontrar lo que podríamos tener en común un caballero del Temple y yo para poder escribir más cómodamente sin dejar de ser yo y sin que él deje de ser él, no es tan fácil. Si hubiera vivido en esa época habría sido un hombre o una mujer sencilla que vive alejada del poder y tranquila en el campo, tratando de hacer todo lo necesario para mantener la paz en su vida, así como hoy soy una persona con una vida tranquila y alejada del poder. Siempre estaré detrás del telón, no me gustan los roles protagónicos. Estoy para observar no para actuar.

Pero volviendo al tema de meterse en la piel de ese personaje, creo que estaría aterrorizada con "la danza de los cautivos", no disfrutaría al ver como les sacaban el corazón o los despeñaban templo abajo y los sacerdotes los desollaban y se ponían sus pieles encima. Tampoco podría comer luego del muerto ni ver su cráneo deformado tras la cocción sin que se me rayara el coco. Me parecería insoportable que creyeran que soy una Deidad y les tendría un pavor sin límites.

2 comentarios:

  1. Interesante posicion, y es asi, porque lo que se ha difundido es posterior a la llegada de Colon, lo demas seguira en el misterio.
    Un abrazo

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