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5/16/2015
12/20/2014
Lluvia dorada

Un
amigo me llamó hace un par de días a invitarme a la proyección de un documental
de Nick Cave. En un tiempo oía mucho a Nick Cave and the bad seeds, tuve una
caja con dos cds, una edición limitada de No more shall we part, se perdió, me
la robaron en una celebración que se hizo en mi casa por ese entonces, el día
de mi cumpleaños. Yo oía a Nick y cantaba sentidamente sus canciones, sobre
todo no more shall we part, es probable que también se me escurrieran un par de
lágrimas mientras cantaba, tenía un espíritu tormentoso. Hoy las cosas tan
melancólicas me hacen reír con un poco de sorna, ya no oigo a Nick Cave. Pero
el documental estuvo bien, mejor que el de David Bowie para mi gusto, aunque el
primero peca de superficial y este de una gran pretensión de profundidad, en uno
no aparece el artista y en el otro el artista habla todo el tiempo y uno
termina un poco hastiado. El autor no logra ser más interesante que la obra,
pasa lo mismo con los escritores, cuando se los conoce decepcionan, es
inevitable. ¿Será que todavía hoy alguien oye a Nick Cave?
Para
entrar hubo que hacer fila, -aquí nos gustan mucho las filas-, mientras
esperábamos mi amigo me contó que se fue de paseo a una finca con su novia y la
familia de su novia y por la noche, cuando se fue a dormir solo, no sé si solo
en una habitación o solo en su cama, empezó a llover, todo estaba muy oscuro.
Ahí, en la oscuridad del lecho desconocido sintió una presencia, se asustó. Convencido
de que había alguien cerca lanzó su brazo al vacío y creyó tocar a una persona.
¿Quién está ahí? dijo mi amigo. Creyó oír una voz, pero era difícil
distinguirla por el ruido del aguacero. Aguzó el oído y oyó agua cayendo cerca,
una gotera, pensó, una gotera sobre la cama, alargó el brazo otra vez,
y si, caía un chorro de agua muy cerca, lo mojó, cuando retiró el brazo
palpó algo que parecía la pierna de una persona, quién está ahí, dijo mi amigo
al tiempo que se levantaba y buscaba a tientas dónde encender la luz.
Cuando
al fin encontró el interruptor vio al primo de su novia orinando. El hombre no
tenía ni idea de lo que hacía, supongo que estaba ebrio. Tardó un tiempo en
darse cuenta de la situación. Mi amigo tuvo que ducharse a las 3 de la
mañana y volver a acostarse en un rinconcito para no untarse de orines. Le
contó a su novia y ella le contó a la abuela y la abuela le contó a todo el
mundo y así tuvieron tema de conversación para toda la estadía campestre, unos
hacían bromas y otros ponían en entredicho la hombría de mi amigo diciendo que
ellos en su lugar le habrían dado un puñetazo.
Entramos
a ver el documental, de pronto, casi al final muestran a un hombre en la
pantalla, está orinando en el escenario, Nick Cave dice algo al respecto, no le
puse atención porque recordé la historia que acababa de contarme mi amigo,
sonreímos, debe haber algún mensaje detrás de todo esto, le dije.
12/19/2014
Mi página web
Después de varios meses de trabajo terminé hoy mi página web, una selección de mis mejores fotografías, dibujos y animaciones.

8/06/2014
Miércoles de arte en Stuffarte
Hoy miércoles de arte en Stuffarte una animación de Simon Gerbaud: misterio Número 8 véala haciendo click aquí
6/23/2014
6/18/2014
Me llamo Aram
En la pasada feria del libro de Bogotá tuve un hallazgo feliz: Me llamo Aram (My name is Aram) 1940, del escritor y dramaturgo armenio-estadounidense William Saroyan. Años antes había leído El joven audaz sobre el trapecio volante y había quedado fascinada, seducida por la sinceridad de sus relatos, por la curiosidad inocente e infantil del narrador. Los libros de Saroyan tienen el encanto de venir de un mundo donde no existía la tecnología (al menos no en un estado avanzado como el de ahora), un mundo lento donde todavía había tiempo para pensar y para observar, donde lo que pasaba en otros lugares del planeta era misterioso para todos. Las historias de Saroyan fueron muy populares durante los años de la Gran Depresión; él era hijo de inmigrantes armenios pobres provenientes de Turquía que llegaron al oeste de los Estados Unidos. La mayoría de los cuentos de Saroyan retratan el universo provinciano del oeste y giran en torno a sus primeros años de vida.
William Saroyan nació en Fresno, California, su padre, que tenía un viñedo y había sido educado como ministro presbiteriano, murió en 1911 a causa de una peritonitis cuando Saroyan tenía apenas tres años. William y sus hermanos fueron llevados a un orfanato. Seis años después se reunieron con la madre en Fresno. En 1921 Saroyan asiste a la escuela técnica para aprender mecanografía, pero tiene que abandonar los estudios a los 15 años, es entonces cuando su madre le muestra algunos escritos de su padre y William decide hacerse escritor. Con ingresos obtenidos penosamente en trabajos ocasionales y en su empleo más estable en la compañía de Telégrafos de San Francisco, donde trabaja como administrador, logra continuar sus estudios. Lea la entrada completa en revista corónica
5/23/2014
Dos verdades incontrovertibles
Hay
cuando menos dos verdades incontrovertibles en la vida, no se me ocurren por
ahora más que estas dos, quizás porque son las dos que más nos cuesta aceptar.
Una es la muerte, uno sabe que se va a morir y que la gente que quiere se va a
morir también, pero lo olvida lo más pronto posible. Cuando alguien conocido
muere uno recuerda que todos morimos, solo que el recuerdo dura poco, uno
sigue viviendo su vida como si no se fuera a morir, no asume la muerte, la ve
como algo que le pasa a otros no a uno ni a los de uno, la ve, en el mejor de
los casos, como algo lejano, la mayoría del tiempo ni siquiera la ve. Es algo
que no nos cabe en la cabeza, que uno se muere y todo se acaba. Nos inventamos
religiones que dicen que sigue algo más después, lo cual implica un enorme acto
de fe, pues no es lo que vemos cuando un animal o una persona mueren y no
podemos fiarnos más que de nuestros sentidos.
La
otra verdad incontrovertible es que la vida es injusta, esa nos cuesta aún más
trabajo aceptarla, la vida es descaradamente injusta, si esto no fuera cierto
no pasarían cosas como la tragedia de los niños de Fundación, nos cuesta tanto
aceptar esta verdad que inventamos el cuento de la reencarnación para
justificar el que le pasen cosas espantosas a gente que no las merece, nos
consolamos diciéndonos que hicieron algo malo en sus vidas pasadas y por eso
les pasa lo que les pasa, nos inventamos un Dios que imparte una justicia
divina en la tierra y cuando olvida impartirla aquí (muy a menudo), la imparte
después en el juicio final. La injusticia tiene sus causas, pero no por eso deja
de ser injusta. Uno pretende vivir su vida esquivando las injusticias, pero
estará expuesto a ellas de vez en cuando, casi siempre pagan justos por
pecadores. Las víctimas más inocentes suelen ser los niños, se ven sometidos a
injusticias derivadas del abandono, del desamor, de la irresponsabilidad de sus
padres. La gente sigue procreándose en este país subdesarrollado como si nada,
sin pensarlo, todos los días nacen niños no deseados, producto de la
inconsciencia y el descuido, niños que no serán amados, niños que serán
maltratados y abandonados, niños que serán tratados como un estorbo, esto no
parece preocuparle a nadie, cuando uno habla del control de natalidad lo miran
como si estuviera cometiendo un crimen, más crimen es traer a este mundo
criaturas inocentes a sufrir.
5/17/2014
El mundo después del cumpleaños
Después de leer Tenemos que hablar de Kevin quedé con ganas de leer más libros de Lionel Shriver, encontré El mundo después del cumpleaños barato en la feria del libro y al fin pude cumplir mi deseo.
Hasta ahora lo empiezo y ya sé que no me decepcionará, me alegra que sea tan largo, pues igual que en tenemos que hablar de Kevin Lionel Shriver ostenta una exactitud asombrosa a la hora de describir situaciones, pensamientos, sensaciones, sin duda alguna Lionel Shriver es la escritora más aguda y observadora de estos tiempos.
Aquí un par de fragmentos :
"Por otra parte, si en teoría creía que las mujeres modernas debían ser independientes y tener carácter y todas esas cosas, la verdad era que la pasividad de antaño podía ser un lujo. Renunciar por completo a toda responsabilidad era algo tan atractivo como dormir, y el éxtasis de rendirse ayudaba a explicar por qué, una vez al año, durante quince minutos, Irina se enamoraba de su dentista. Si el activo placer de dejarse llevar e invitar era poco habitual en los últimos tiempos y potencialmente, al menos, una costumbre en vías de extinción, tanto más embriagadora resultaba por ser retrógrada."
En este fragmento se refiere a la intensa atracción que está sintiendo Irina al lado de Ramsey, habla de la brújula moral porque Irina está casada con otro hombre.
"Por lo visto los pilotos de aviación pueden confundirse hasta el punto de no saber dónde es arriba y dónde abajo. Especialmente antes del advenimiento de los instrumentos de navegación, más de un piloto rodeado de niebla había iniciado un descenso en picado con el morro del avión apuntando al suelo, e incluso en la era actual de altímetros fiables, un aficionado puede llegar a estar tan seguro de su sentido de la orientación, que desafía a los indicadores del panel de mandos y vuela hasta estrellarse contra la casa de alguien. Cuando ya no es posible confiar en una intuición tan primitiva como dónde está arriba y dónde abajo, sin duda la brújula moral también es susceptible de sufrir una avería fatal."
5/13/2014
5/11/2014
El humor
Hace unos días terminé Las partículas elementales de Houllebeq, he subrayado muchas frases, transcribo aquí algo que me impactó porque yo solía pensar que el humor es lo único que nos salva, pero debo aceptar hoy, después de haber leído este libro devastador que no es así, que el humor sólo nos entretiene, nada más."El humor no nos salva, no sirve prácticamente para nada. Uno puede enfrentarse a los acontecimientos de la vida con humor durante años, a veces muchos años, y en algunos casos puede mantener una actitud humorística casi hasta el final; pero la vida siempre nos rompe el corazón. Por mucho valor, sangre fría y humor que uno acumule a lo largo de su vida, siempre acaba con el corazón destrozado.Y entonces uno deja de reírse. A fin de cuentas ya solo quedan la soledad, el frío y el silencio. A fin de cuentas solo queda la muerte."
Las partículas elementales. Houllebeq
2/27/2014
12/22/2013
La espía
Mi carrera de espía aficionada se vio truncada cuando lo invité
a espiar conmigo. Resulta que el vecino bailarín era amigo
suyo. Le contó que yo lo espiaba y nunca volvió a bailar con las cortinas
descorridas.
Texto e ilustración: Camila Bordamalo García.
12/19/2013
EN LA BIBLIOTECA
Ilustración para el escrito de Gabriel Jiménez Emán: En la biblioteca, publicado en la revista Corónica, léalo aquí.
11/15/2013
EL CUADRO
Ayer, mientras trabajaba, el cuadro que colgaba de la pared encima de la mesa de trabajo llamó mi atención por un leve movimiento, supe entonces que se iba a caer, se trataba de una advertencia. Lo descolgué y lo puse en el sofá. No sé que hacer, siento que si lo cuelgo de nuevo se caerá encima del computador y la impresora. Verlo ahí, sobre el sofá, me hace sentir que estoy de trasteo. Lo más prudente es esperar unos días hasta que sienta que el peligro se fue. Algo me lo dirá. Simplemente lo sabré.
EL LIBRO
C tiene a la China en su destino, eso se hizo evidente desde que era un niño chiquito y luego no ha hecho más que comprobarse, cuando C reparó en mi biblioteca sus manos se dirigieron rápidamente al I CHING y no a cualquier otro de mis libros. C no conocía el I- CHING, no lo había visto nunca. Lo consultamos, C le preguntó sobre su destino en la China, y el oráculo, inusualmente generoso, pidió ser consultado por segunda vez.
Textos e ilustraciones: Camila Bordamalo García
11/14/2013
Dibujo libre
Mañana se podrán ver desde las siete pm los cuadernos de 21 artistas, la mayoría colombianos y algunos de otros países suramericanos aquí en Bogotá en el espacio 101 Cll 19 No 7-71. La colección llega a Bogotá después de su paso por Argentina y estoy segura de que les va a gustar. No se la pierdan
11/13/2013
La revolución del 2100
En
el 2100 la revolución se marcó por un gran número de cosas complejas y
diversas, pero estoy segura de que las directas responsables, o la principal
causa de dicha revolución fueron las empresas para reparación de gente rota y
las empresas fabricantes de somnífero para la muerte. Su aparición cambió para
siempre la percepción de la vida, y en los primeros tiempos causó una confusión
tremenda que acabó con buena parte de la población. Por aquel entonces todo el
mundo se rompía de vez en cuando, la gente seguía buscando el amor y
estrellándose cada tanto, o más bien, estrellándose continuamente.
La
primera empresa de reparación de gente rota apareció en una ciudad de
Suramérica, eso es seguro, aunque hay quienes sostienen que apareció en Ciudad
de México. Yo creo, como la mayoría de historiadores, que fue en Bogotá. El
tratamiento era sencillo, la daban a uno una bebida que al cabo de unos minutos
lo ponía a vomitar, la gente vomitaba una especie de roca rodeada de una espuma
blanca e inodora y salía como nueva, esto funcionaba únicamente para la gente
que se había roto por una pena de amor, pero curiosamente en ese entonces esta
era la causa del 100 por ciento de las rupturas, fue después que la gente
empezó a romperse por causas diferentes.
Como
era de esperarse, la cura a las penas de amor terminó provocando otro tipo de
penas, por aquello de que a todo antibiótico le sale un nuevo enemigo más
resistente. Hubo quienes se resistieron a la tendencia del mercado: acudir a
las empresas de reparación de gente rota, pero fueron pocos y al final igual
sucumbieron porque los beneficios saltaban a la vista. Como cualquiera podía
curarse fácilmente del roto dejado por las penas de amor, la gente se precipitó
al amor y por un tiempo tuvo la ilusión
de felicidad, o fue realmente feliz, hasta que el tiempo trajo rupturas por otras
causas, como ya dije.
Es un tema complejo este de las empresas de
reparación de gente rota, siga leyendo aquí en Hoja Blanca.
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