3/03/2014

Unos días en el campo

Mi actual improductividad literaria parece querer arrastrarme a la escritura de un diario, el diario de un/a escritor/a en crisis, y qué puede tener de interesante un diario tal. Sólo quejas, lamentos de un escritor/a que no escribe. No importa. A lo mejor la escritura de ese diario arroja algo de luz sobre las causas de mi improductividad literaria, de no existir dichas causas, de tratarse de una cuestión en la que no hay causas ni efectos entonces dicho diario podría servirme como una especie de calmante o, mejor aún, en el ejercicio que traiga la inspiración de vuelta, nunca se sabe. Lo importante, en todo caso, es detener este tren de ansiedades, aquietar la mente. Cuando uno cree en la inspiración no pierde la esperanza, puede tocar a la puerta en el momento menos pensado, nunca se sabe.

Hace unos días hablé O, que estudia creación literaria, se burló de uno de sus profesores:

_el man dice que la inspiración no existe.

El que diga que no existe es porque nunca la ha sentido, no existe para él, para nosotros sí que existe. Que la inspiración exista no quiere decir que uno no deba trabajar, pasa como con la existencia de Dios, exista o no exista toca trabajar.

Sea como sea, la inspiración hace rato que no pasa por acá, algo debió caerle terriblemente mal, temo que no vuelva a visitarme. Temo y al mismo tiempo no temo nada, me preocupa y al mismo tiempo me importa cinco ¿qué puedo hacer? ¿Buscar la forma de pasar una pequeña temporada en el campo? No sé porqué pero siempre he creído que la solución a todos los problemas consiste en ir unos días al campo, un sitio donde uno pueda ver mucho verde. 

2/07/2014

NI UN SOLO ESTÍMULO PARA LOS ESCRITORES EN LOS ESTÍMULOS DE 2014 DEL MINISTERIO DE CULTURA


No fue una sorpresa agradable abrir el pdf de estímulos del Ministerio de Cultura para 2014 y encontrar que entre los 578 estímulos no hay ni siquiera uno para escritores. En las entidades gubernamentales encargadas de promover la cultura en Colombia eso es casi una constante, los escritores no existimos. A veces se acuerdan de los novelistas, pero los cuentistas… ni siquiera saben qué es eso. Nunca antes había escrito sobre el tema porque pensaba que era solamente una impresión mía. Este año mi impresión quedó más que confirmada cuando busqué en la cartilla la parte correspondiente a Literatura, página 203, y vi con amargura que todos los estímulos del aérea son para editores y editoriales. Hay una beca de circulación en la que pueden participar escritores, pero no es un estímulo a la creación del escritor, es una beca pensada para investigadores o conferencistas que tengan una invitación a algún evento fuera del país, si se ganan el estímulo les pagan el viaje, es una beca para “emprendedores de la literatura”.

El Ministerio habla de “emprendedores de la literatura” y no de escritores, qué concepto más extraño. ¿Cómo es un emprendedor de la literatura? ¿Es un líder? ¿Un joven extrovertido y audaz que hace contactos para ir a hablar de la Literatura a alguna parte? Sería interesante saber qué es un escritor según el Ministerio de Cultura, qué entiende el Ministerio por Literatura.  Creo que el Ministerio o confunde a los escritores con los editores o no tiene idea de qué es un escritor. Si existe algo así como un emprendedor de la literatura ese es el escritor, porque es el escritor quien la hace. Los cuentistas, los novelistas, los poetas hacen literatura, están escribiendo en sus casas, se dedican a escribir de manera independiente sin que los criterios comerciales de los mal llamados “emprendedores de la literatura” o de los editores, condicionen su obra, eso es lo que hace un verdadero escritor. Apoyar al artista, no al mercader o intermediario, es lo que corresponde a una institución que promueve y protege la cultura.

Hay entre los estímulos 6 becas “Antología de talleres literarios”, el Ministerio dice que están dirigidas a nuevos escritores. Quien agrupa en una antología una serie de escritos de varios autores está haciendo un trabajo de edición, por tanto es un editor. Además la inmensa mayoría de asistentes a talleres literarios son personas interesadas en aprender a escribir, no escritores, los escritores están escribiendo en sus casas. La literatura es un arte, el Ministerio es muy miope cuando desconoce la importancia y el aporte de los escritores a la sociedad, a la cultura del país. El único premio nobel que tenemos es un escritor.

Dirán que existe el concurso nacional de cuento, pero en sus bases dice que sólo pueden presentarse estudiantes o profesores, entonces los escritores que no pertenecen a ninguna institución ¿no existen? ¿No merecen la posibilidad de concursar por algún estímulo? ¿No tienen derecho a la igualdad de oportunidades? ¿No son parte de la prosperidad para todos? Escribir es probablemente el arte más difícil de todos, más aún en una sociedad donde las instituciones encargadas de apoyar la cultura desconocen el valor de la literatura debido en parte a una sobrevaloración de otro tipo de criterios que tienen que ver más con economía que con arte y en parte a una errónea creencia de que arte son sólo las artes visuales.

Estimular y apoyar la creación literaria en Colombia vale la pena, en el país hay escritores y escritoras talentosos que luchan todos los días contra todo tipo de adversidades, se concentran en su trabajo y escriben bien, esos escritores merecen respeto y reconocimiento por el aporte que hacen con su trabajo a la cultura en Colombia.

Como quiero conocer las respuestas del Ministerio radiqué este derecho de petición: